miércoles, 17 de enero de 2018

EUROPA NOS DICE QUE LOS DERECHOS DE PROPIEDAD EN LAS NUBES SON VAPOR DE AGUA: A VECES LLUEVE A VECES DESAPARECE

Mucho se viene escribiendo en la prensa general en las últimas semanas sobre los espectaculares enriquecimientos con el uso de las criptomonedas o monedas virtuales y también muchas son las advertencias de las autoridades comunitarias, nacionales e internacionales sobre los posibles riesgos que la adquisición e intercambio de estos instrumentos pueden ocasionar. Estas advertencias no son sólo un rechazo explícito de las autoridades a una competencia desleal al monopolio de la emisión de moneda por parte de los bancos centrales autorizados.

Mientras los ordenamientos jurídicos no cambien, las monedas virtuales tienen riesgos de no tener respaldo legal y sus usuarios riesgos de no disfrutar de la necesaria cobertura y seguridad jurídica en sus transacciones exponiéndose a fraudes legales por especialistas en la materia.  Esto sin entrar en los riegos tecnológicos de fraude y robo en las redes informáticas en las que se apoyan los sistemas de registro de propiedad y contabilidad de estos instrumentos, o en los riesgos por las posibles abruptas depreciaciones de valor sin una racionalidad o explicación posibles al público general.

Me he referido dos veces en los dos párrafos anteriores a las monedas virtuales como instrumentos en forma genérica, y ha sido deliberadamente, primero porque son sólo instrumentos de sus creadores no se sabe muy bien todavía para que, y segundo y más relevante a los efectos de los riesgos legales,  todavía hay una amplia indefinición jurídica sobre si estos instrumentos son “dinero” o “bien” o “activo financiero” que está afectando  a los intercambios de estas criptomonedas por monedas tradicionales.  

 Por ejemplo en las retenciones de IVA, con disputas legales abiertas con amplios visos de grandes fraudes. En una reciente disputa legal en Holanda sobre uno de estos casos, la corte justicia falló que este tipo de intercambios no están sujetos a IVA, ya que si bien no son “moneda de curso legal” ni “otro dinero corriente” ni “dinero electrónico”, se acepta en ese país como instrumento de intercambio y pago con derechos propiedad. En el mismo fallo tampoco se entendió que fuera un “bien” o “activo”, ya que no se falló que el agraviado fuera compensando por los incrementos de valor de la criptomoneda en el tiempo transcurrido en la disputa legal. Tampoco en EEUU mantienen judicialmente criterios homogéneos habiendo fallos judiciales en Florida en favor de la naturaleza de bien y no de dinero del Bitcoin, y otros fallos judiciales en New York totalmente contrarios defendiendo su concepto de moneda o dinero. (recordemos que tampoco estos dos conceptos son coincidentes, todas las monedas son dinero pero no todo el dinero son monedas).

En definitiva ni blanco ni negro ni todo lo contrario, y estos fallos judiciales que se van sucediendo,  y también la inconsistencia de características entre todas las criptomonedas existentes, dejan la indefinición patente y el riesgo de sufrir las arbitrariedades jurídicas muy alto.



Estos instrumentos presentan otros problemas jurídicos mucho más evidentes, relevantes y centrales, como la garantía de la correcta contabilidad en los registros en los sistemas en que se apoyan. Los sistemas de pagos y cobros actuales tradicionales se apoyan en sistemas centralizados operados y mantenidos por entidades  legalmente autorizadas, según la normativa de la Unión Europea u otras terceras reconocidas para esto, y sujetas a exigencias de control muy elevadas y a escrutinio y supervisión legal por parte de autoridades de la Unión periódicamente.
O como la falta de definición del ordenamiento jurídico  Europeo, nacional o internacional que puede ser aplicable en las disputas que puedan ocasionarse en los intercambios en los que las criptomonedas participan, dejando a los involucrados en total indefinición sobre sus derechos, obligaciones y responsabilidades. De forma general hasta el momento las características de estos instrumentos dejan deliberadamente indefinido que marcos jurídicos le son aplicables, ni tampoco se pueden considerar por defecto sujetos a un marco jurídico particular al no tener residencia de emisión como en el caso de las monedas nacionales.
O como la falta de transparencia en la redes de las criptomonedas que no facilitan  formas de  identificar su posible origen ilegal y que por ende hay muy altas probabilidades de que uno sea usado como eslabón de una cadena de lavado de dinero del narcotráfico, nacionalismos radicales, evasión de impuestos, trata de humanos o del terrorismo, y  sin saberlo y sin posibilidad de denuncia.


También, es muy intuitivo pensar y argumentar que mantener criptomonedas mediante los servicios en una compañía de intercambio de estas, no es muy distinto a mantener cualquiera de las monedas tradicionales con entidades financieras, y que las criptomonedas de la misma forma, son igualmente propiedad privada inmaterial con valor en sí mismas, que confieren derechos de propiedad que pueden ser transferidos cuando uno quiera. Sin embargo hay varias advertencias que se pueden hacer en el terreno legal en la Unión Europea a este respecto:

Los poseedores de las criptomonedas, contrariamente a las monedas tradicionales, no tienen una persona física o jurídica identificada como emisor al que reclamar en casos de disputas. Las redes distribuidas entre nodos anónimos que las generan no tienen una figura o persona legal que las represente o identifique, no hay reclamo posible.

Las criptomonedas no están respaldadas, contrariamente a las monedas tradicionales, por ningún objeto físico o digital sobre el que el derecho de propiedad pueda ser ejercido. Las transferencia de propiedad en las redes no son sino un apunte en un registro virtual distribuido  sin responsable directo o indirecto sobre él,  e iniciado por el conocedor de una clave digital privada de una cuenta en la red. La implicación es que las leyes tradicionales de protección y garantía de la propiedad pueden no tener una aplicación directa.

No existe una asociación directa e identificable entre una cuenta en las redes de criptomonedas y un propietario persona física o jurídica. De este modo como las leyes de los derechos de propiedad se basan en la asociación identificable entre personas y cosas y la capacidad de los propietarios a reivindicar ese derecho, queda abierta de forma muy peligrosa la posible no aplicación de las estas leyes en defensa de los derechos que uno piensa que tiene en una cuenta de esas redes.




Todas estas breves consideraciones, pueden ser más que suficientes para evidenciar el gran riesgo para los interesados en las monedas virtuales de no tener cobertura legal  y de no disfrutar de los esperados respaldos judiciales en sus  derechos estimados, a la vez que sirvan para entender el origen de las advertencias de las autoridades  Europeas e internacionales al respecto.



martes, 9 de enero de 2018

RESUMEN DE ACTIVIDAD DE LAS INSTITUCIONES REGULADORAS EUROPEAS DEL MES DE DICIEMBRE 2017

El  seguimiento y puesta al día en todas las novedades, cambios y hechos regulatorios que están modelando cada día la Unión Bancaria y de Mercados en Europa,  es una amplísima tarea  para las entidades, profesionales y estudiantes del sector.

Este Observatorio divulga, a fin de ayudar en esa labor,  un útil compendio mensual de la actividad relevante de las Autoridades reguladoras de la Unión Bancaria y de Mercados Europea.

El compendio se organiza por Autoridad reguladora (se ha tenido en cuenta a la Comisión Europea, Parlamento Europeo, Consejo de Europa, Autoridad Bancaria EBA, Autoridad de Mercados ESMA y Supervisor bancario BCE-SSM) y por fecha de publicación de la actividad, etiquetando cada actividad con el marco  regulatorio al que afecta para mejor filtrar los intereses de cada uno.   En cada actividad vienen los enlaces que facilitan el acceso a la documentación institucional referida, para facilitar su estudio.



Como novedad para estos habituales resúmenes en este ya nuevo año 2018 se incluirá información sobre las publicaciones y actividad del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (BCBS), cuerpo regulador de la industria bancaria internacional.


jueves, 21 de diciembre de 2017

UNION BANCARIA Y MERCADOS DE DONDE VIENEN A DONDE VAN

El pasado, presente y futuro de los proyectos de unión económica en Europa se ha construido y se construye entorno a unos pocos documentos de diseño y acción clave. Con el apoyo del Parlamento Europeo, a quienes doy las gracias, ha sido posible recoger en los enlaces de esta breve historia la esencia documental de los planos de los arquitectos y constructores pasados y actuales.


Cuando comenzó la crisis de la deuda soberana en 2010, el Consejo Europeo decidió emprender una reforma en profundidad de la gobernanza económica europea. Las reformas se destinaron  a reforzar las normas presupuestarias y fiscales de la UE y la vigilancia, así como a establecer un marco robusto de resolución de crisis. Esto condujo a  la creación de mecanismos de gestión de crisis como el Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM).

En el momento álgido de la crisis de la deuda soberana en el verano de 2012, los líderes de la zona del euro asumieron  el compromiso de establecer una Unión Bancaria propiamente dicha, el más ambicioso proyecto desde la introducción de la moneda única. Basada en el Informe de los cuatro Presidentes de diciembre de 2012, la Unión Bancaria se compondrá de un Mecanismo de supervisión único (SSM), un mecanismo de resolución única (SRM), un esquema común de garantía de depósitos (EDIS) y un instrumento de recapitalización directa del Mecanismo de Estabilidad  Europeo (ESM). Además, un libro único de regulación, esencialmente centrado en la directiva de recuperación y resolución bancaria (BRRD), la regulación y directiva de requisitos de capital (CRR/CRDIV), la directiva del Sistema de Garantía de Depósitos (DGSD), tiene la intención de proporcionar normas prudenciales armonizadas para el sector financiero y objetivo último de garantizar la igualdad de condiciones para todos los bancos de la UE. Desde 2012, El Consejo Europeo ha pedido regularmente que se avance hacia un marco de  economía integrada y ha seguido de cerca este trabajo.

Los informes de los Cuatro y los Cinco Presidentes (este último en el 2015) proporcionaron una hoja de ruta hacia la finalización de la Unión Económica y Monetaria (UEM) y una orientación sobre cómo aumentar su funcionalidad. Ambos informes identifican una serie de aspectos económicos, financieros, medidas fiscales y políticas que se implementan a corto, medio y largo plazo. Tales reformas, junto con las reformas estructurales de los Estados miembros, ayudan a impulsar el crecimiento, la competitividad y el empleo en toda la UE.

La primera etapa del Informe de los Cinco Presidentes, llamada “profundización”, ha cubierto el período de julio de 2015 a junio de 2017 y consistió en acciones emprendidas en el marco de los instrumentos y tratados existentes. Incluía una amplia lista de iniciativas, entre ellas, el desarrollo de la Unión Bancaria, y el lanzamiento de la Unión de Mercados de Capitales.

De acuerdo con el Informe de los Cinco Presidentes, la Comisión Europea ha publicado un documentode reflexión sobre el futuro de la Unión Económica y Monetaria el 31 de mayo de 2017. En este documento se ha establecido una hoja de ruta y un calendario  de acciones posibles para profundizar todos los aspectos de UEM: la finalización de la unión financiera; mayor convergencia en el área de unión económica y fiscal; una integración política más profunda.

Los Pasos que podrán tomarse antes de finales de 2019, el año de las elecciones al Parlamento Europeo, incluyen las acciones ya en progreso para completar la Unión Bancaria y la Unión de los mercados de capitales. Se proponen opciones de mayor alcance para los años posteriores  con el objetivo de completar la arquitectura de la UEM para 2025.

En lo que respecta a la Unión Bancaria, el Mecanismo Unico de Supervisión, está completamente operativo desde noviembre de 2014. El marco normativo del Mecanismo Unico de Resolución Bancaria entró en vigor el 1 de enero de 2016. Al mismo tiempo, después de la ratificación del tratado intergubernamental que establece un fondo único de resolución por todos los Estados miembros de la zona del euro, el Fondo entró en pleno funcionamiento el 1 de enero 2016.
La Comisión también ha presentado una propuesta legislativa para  el Sistema de Garantía de Depósitos Europeo (EDIS), actualmente en debate en el Consejo y en el Parlamento en el marco del procedimiento legislativo ordinario.

El Consejo Europeo ha destacado, antes de cualquier acuerdo político sobre el EDIS, la necesidad de reducir y compartir riesgos en el sector financiero y ha plasmado esta prioridad en las conclusiones de su  de junio de 2016 sobre una hoja de ruta para completar la Unión Bancaria.  En línea con esta hoja de ruta, en Noviembre de 2016, la Comisión Europea presentó un paquete de medidas para reducir y compartir los riesgos con el objetivo de mejorar la seguridad y estabilidad del Sistema bancario europeo. Este paquete incluye propuestas, actualmente discutidas por los colegisladores, para modificar la regulación  y  directiva sobre requisitos de capital (CRR/CRD IV), la directiva de resolución de Bancos (BRRD) y la regulación del Mecanismo Unico de Resolución (SRM). Además en Octubre 2017, la Comisión publicó una comunicaciónsobre la finalización de la unión bancaria, que evalúa la situación y propone posibles próximos pasos.

El 15 de diciembre de 2017, los líderes de la UE se reunieron en una Cumbre del Euro en un formato inclusivo de 27 Estados miembros y  hablaron de la finalización de la Unión Económica y Monetaria con un enfoque en los temas abiertos de la Unión Bancaria, como la necesaria reducción de riesgos y el  desarrollo del Sistema Europeo de Garantía de Depósitos. Otros temas en la agenda incluida la posible evolución del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) hacia un Fondo Monetario Europeo, así como un mayor desarrollo del euro y la posibilidad de recursos presupuestarios específicos para la zona del euro. Tras esta reunión sólo se esperan decisiones concretas en el Consejo Europeo de junio de 2018.

En lo que respecta a la Unión del Mercado de Capitales, el plan de acción de septiembre de 2015  de la Comisión Europea, que tiene como objetivo ayudar a financiar nuevas inversiones en toda la UE mediante la integración de los mercados de capitales  de manera más efectiva y  forma parte del tercer pilar del Plan de Inversiones para Europa. Se ha realizado y publicado en el segundo trimestre del 2017 una revisión de este plan  en el que se informa que dos tercios de las acciones planificadas se han iniciado y, al mismo tiempo, describe nuevas acciones que se propondrán para la primera mitad de 2018.

Con la vista ya puesta en las perspectiva futura, de acuerdo con la Agenda de Líderes Europeos acordada en octubre de 2017, los Jefes de Estado o de El gobierno abordarán los asuntos económicos y financieros tres veces: el 15 Diciembre de 2017 en una Cumbre del Euro (formato inclusivo), en una reunión del Consejo Europeo en junio de 2018 y nuevamente en marzo de 2019.

Sobre el contexto económico y monetario futuro de la Unión Bancaria y la Unión de Mercados, los asuntos económicos y financieros también están en el centro de la amplia discusión en curso sobre el futuro de la UE. Tras el resultado del referéndum del Reino Unido en Junio ​​de 2016, al decidir abandonar la Unión Europea, los Jefes de Estado o de El Gobierno adoptaron la Declaración y hoja de ruta de Bratislava sobre el futuro de la UE-27, y lanzaron un período de reflexión de seis meses, que condujo a la Declaración de Roma el 25 de marzo de 2017. En esta declaración, que presentó una visión para los próximos 10 años, los líderes de la UE se comprometieron a trabajar para lograr más convergencia económica y completar la Unión Económica y Monetaria.

El Libro Blanco presentado por Comisión Europea sobre el futuro de Europa lanzó un debate sobre cinco escenarios para Europa en 2025. En los asuntos económicos y monetarios, la atención se centrará en el documento de reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y Monetaria y las áreas de posibles acciones futuras con un paquete de propuestas que la Comisión publicó el 6 Diciembre de 2017. El paquete incluye una Hoja de ruta para profundizar Unión Monetaria, estableciendo los pasos concretos que se tomarán en los próximos 18 meses, como así como cuatro iniciativas principales: i. Una propuesta para establecer un Fondo Monetario Europeo (EMF); ii. Una propuesta para integrar el contenido del Tratado sobre la Estabilidad, Coordinación y Gobernanza (TSCG) dela UE en el marco jurídico de la Unión; iii. Una comunicación sobre nuevos instrumentos presupuestarios para una zona del euro estable en el Marco de la Unión y iv. Una comunicación sobre las posibles funciones de un El Ministro de Economía y Finanzas europeo, que podría servir como Vicepresidente de la Comisión y presidir el Eurogrupo.